jueves, 8 de marzo de 2007

Muere lentamente el parque más apreciado de las costas venezolanas

Muere lentamente el parque más apreciado de las costas venezolanas


A diez años de la muerte del arrecife coralino de Morrocoy, ampliamente denunciada, ningún organismo se ha dado la tarea de tomar las medidas necesarias para detener o cambiar todos los factores que amenazan la biodiversidad del área turística “protegida” más visitada por los venezolanos y extranjeros.

El apacible paisaje que se aprecia desde las playas del Parque Morrocoy no permite conocer el inmenso daño ecológico patente debajo de sus aguas. A la muerte del 90% de sus barreras de coral se suma el constante vertido de aguas negras provenientes del pueblo de Tucaras., sus ríos cercanos y los desechos de las construcciones o la industria pesada del sector, que progresivamente se acumulan en el fondo marino.


Luego de insistentes denuncias y múltiples evidencias de contaminación en este hermoso parque nacional –el más visitado en todo el país- investigadores de diversas universidades como lo son la Simón Bolívar, la Central de Venezuela, Francisco de Miranda y Experimental de Francisco de Miranda, se unieron al proyecto Agenda Morrocoy con apoyo financiero del Fonacid, con el propósito de definir, con datos específicos, los cambios en las especies y la composición del agua de este hermoso parque, donde existían, hasta el año de 1985, una de las más hermosas barreras coralinas de todo el país.

Muerte y contaminación


La profesora Paula Spiniello, biólogo marino adscrita a la Facultad de Ciencias de la UCV y una de las coordinadoras del proyecto, indica que la agenda se extendió desde 1999 y hasta el 2005, de manera que el reporte final ya esta concluido, y solamente falta presentarlo oficialmente a sus promotores.


Uno de los principales objetivos de la investigación era determinar las causas de mortandad masiva de corales ocurrida repentinamente en el mes de enero del 95 a causa de una sustancia blanquecina que sofocó el arrecife coralino, pero el tiempo transcurrido entre el suceso y el inicio de la investigación impidió establecer con precisión las causas.


Versiones extraoficiales expresadas en la prensa por pescadores y visitantes que llegaron al lugar en los días del suceso dejan entrever que no se debió a causas naturales (como a cambios extremos de temperatura que causaron la desalinización temporal) sino a un producto desechado en el mar, que se atribuye a alguna de las empresas que rodea la zona de uno de los banqueros que constantemente llegan cerca de la Petroquímica.


Otro de los objetivos de la investigación era propiciar la recuperación de los corales del área lo cual tampoco ha sido posible porque cuando el arrecife murió dejo un sustrato duro que ha sido ocupado por las algas, que sofocan e impiden el crecimiento coralino. A su vez, las algas crecen excesivamente debido a que en las aguas del parque existen un aumento en los niveles de Nitrógeno y Fósforo que llegan a través de los ríos y son el resultado de los compuestos químicos aplicado a sembradíos de las fincas de la zona. Además es importante señalar que los corales son uno de los animales de crecimiento más lento, puesto que apenas se levantan entre uno o dos centímetros por año. La investigadora también señala que los datos recabados durante esos cinco años dan muestra de metales pesados en el sustrato marino; los niveles no son tan graves como los que ellos esperaban pero sí de restos persistentes de mercurio y más aun de plomo, éste último utilizado en el procesamiento de la gasolina.


Pero lo más preocupante es el incremento, especialmente en temporadas altas de turismo (Semana Santa, Carnavales, Vacaciones estudiantiles y otras), del contenido de bacterias coniformes fecales, que llegan al parque producto de las aguas negras vertidas desde Tucaras, las cuales se mantienen en el área y debido a su crecimiento podrían, en cualquier momento un problema de salud pública para los temporadistas.


Lo asombroso del resultado de las investigaciones es que las denuncias por daños y contaminación en el parque se han hecho insistentemente desde enero del 96, fecha en que ocurrió la muerte de una gran parte del arrecife coralino de manera repentina y una década después del suceso no se han aplicado ninguna medidas de protección para el parque, ni se ha diseñado un sistema de crecimiento planificado para la población de Tucaras, Boca de Aroa y sus alrededores, que está rodeada de edificaciones para recibir turistas y no cuenta con el urbanismo mínimo para atender a sus habitantes y mucho menos una inmensa masa de visitantes.


Es cierto, la basura y el abuso de las áreas ambientales crea daños, pero los males mayores son causados por la falta de planificación urbanísticas y de normas ambientales que realmente se cumplan. Es evidente que las intenciones y las palabras de los representantes políticos de Fálcon y de todo el país no han logrado nada; el crecimiento urbanístico ha contaminado. Por ello los grupos ambientalistas apelan a la conciencia de los amantes del parque, de todos los venezolanos que mes a mes anhela visitarlo y disfrutar de su belleza a plenitud, del mar, del sol y de sus riquezas. Es a todos ellos a quienes hacen un llamado de atención para que comiencen a tomar una conducta más conciente y más ecológica frente a Morrocoy y entiendan la necesidad de mejorar, lo cual incluye aportes para el parque y participación activa en las jornadas ambientalistas, en 20 años el Parque Nacional Morrocoy será como cualquier otra área de costa, con aguas oscuras y contaminadas.

El Parque Nacional Morrocoy, está localizado en el noroeste del Golfo Triste en la costa oriental del Estado Fálcon entre los pueblos de Tucaras y Chichiriviche. Fue declarado área de protección a partir de 1994 por Decreto Presidencial. Cubre un área de 32 mil hectáreas conformadas por playas continentales, manglares, bajíos de sal, lagunas costeras y cayos de arenas blancas entre los que se encuentran Borracho, Sal Muerto, Peraza, Pelón, Sombrero y la playa artificial Punta Brava.
Su ubicación estratégica, sus aguas cristalinas de temperatura templada y su fácil acceso lo han convertido en el parque nacional más visitado de todo el país y recibe aproximadamente 11 mil visitantes en temporadas altas y días de asueto.
Además cuenta con un refugio de aves donde es posible observar pelícanos, flamencos rosados, garzas, corocoras y en el ambiente marino aun cuenta con una amplísima variedad de peces y crustáceos que son de gran atracción para los amantes del buceo.


Tomado: (2006, Mayo).”Muere lentamente el parque más apreciado”. El Impulso de Gala, 498, 18-19. Venezuela

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