Los arrecifes de coral son el ecosistema marino más rico en biodiversidad y uno de los más productivos en la faz de la Tierra comparado con los bosques tropicales. Pero son más que hermosas formaciones que seducen a turistas curiosos. Los arrecifes son el hábitat de muchos peces de valor comercial. En Puerto Rico se desembarcan en la actualidad entre 2 y 3 millones de libras de pescado anuales y un 70% de estos proviene de los arrecifes de coral, según el Laboratorio de Investigaciones Pesqueras del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales.
Pero esta cifra es casi la mitad de lo que se pescaba en 1970, cuando el promedio de desembarcos rondaban los 3,1 millones de kilos. Esta reducción es atribuida a una mezcla de variables, que incluyen nuevos reglamentos que limitan la pesca de ciertos peces y moluscos y es también la consecuencia de la sobrepesca. Pero una de las variables que se sabe esta incidiendo en esta merma es el calentamiento global.
Eventos en los que la temperatura del mar se eleva por períodos prolongados provocan el blanqueamiento de los arrecifes. Este blanqueamiento ocurre cuando los pólipos del coral, saturados por el calor o por radiación ultravioleta, expulsan el alga simbiótica que vive en los tejidos del coral y cuando esta alga es expulsada el coral se torna blanco y parece que se ha desteñido.
Si se pierde el arrecife, los peces no vienen a comer ni a reproducirse. Más aún, con su muerte, comunidades de peces vinculadas a este ecosistema sencillamente desaparecen. Esto es lo que ha ocurrido en algunas áreas marinas estudiadas en Puerto Rico, a raíz de los eventos de calentamiento del agua reportados principalmente en los años 2005 y 2006.
La temperatura promedio máxima saludable para los arrecifes de coral del Caribe debe ser de 28.5 grados centígrados. Pero en 2005, alcanzó los 31.8 grados durante 15 semanas, en 2006 la temperatura de mantuvo en 29 grados y en lo que va de año de 2007 se mantiene igual.
Estos eventos causaron mortandad de arrecifes, que en algunas áreas alcanzó 65% a 85%. Lo más serio es que gran parte del coral muerto pertenecía a unas especies cuya presencia es vital para la construcción de la estructura del arrecife. Este problema ha provocado que el arrecife que sobrevivió dedique su energía a mantenerse vivo en lugar de reproducirse.
Los cambios climáticos son parte de la naturaleza de nuestro planeta y han ocurrido antes, pero a lo largo de escalas de millones de años. El cambio climático de ahora, se esta haciendo en una escala menor de tiempo por lo que no les da tiempo a las especies de adaptarse y por ello ocurren mortandades y, en el peor de los casos, extinciones.
Esta mortandad de arrecifes no se registró en otros países de la región caribeña, como Venezuela, México o Cuba, pero lo ocurrido en Puerto Rico es una muestra que tarde o temprano le puede ocurrir al resto de los arrecifes del resto de los países del hemisferio.
Pero esta cifra es casi la mitad de lo que se pescaba en 1970, cuando el promedio de desembarcos rondaban los 3,1 millones de kilos. Esta reducción es atribuida a una mezcla de variables, que incluyen nuevos reglamentos que limitan la pesca de ciertos peces y moluscos y es también la consecuencia de la sobrepesca. Pero una de las variables que se sabe esta incidiendo en esta merma es el calentamiento global.
Eventos en los que la temperatura del mar se eleva por períodos prolongados provocan el blanqueamiento de los arrecifes. Este blanqueamiento ocurre cuando los pólipos del coral, saturados por el calor o por radiación ultravioleta, expulsan el alga simbiótica que vive en los tejidos del coral y cuando esta alga es expulsada el coral se torna blanco y parece que se ha desteñido.
Si se pierde el arrecife, los peces no vienen a comer ni a reproducirse. Más aún, con su muerte, comunidades de peces vinculadas a este ecosistema sencillamente desaparecen. Esto es lo que ha ocurrido en algunas áreas marinas estudiadas en Puerto Rico, a raíz de los eventos de calentamiento del agua reportados principalmente en los años 2005 y 2006.
La temperatura promedio máxima saludable para los arrecifes de coral del Caribe debe ser de 28.5 grados centígrados. Pero en 2005, alcanzó los 31.8 grados durante 15 semanas, en 2006 la temperatura de mantuvo en 29 grados y en lo que va de año de 2007 se mantiene igual.
Estos eventos causaron mortandad de arrecifes, que en algunas áreas alcanzó 65% a 85%. Lo más serio es que gran parte del coral muerto pertenecía a unas especies cuya presencia es vital para la construcción de la estructura del arrecife. Este problema ha provocado que el arrecife que sobrevivió dedique su energía a mantenerse vivo en lugar de reproducirse.
Los cambios climáticos son parte de la naturaleza de nuestro planeta y han ocurrido antes, pero a lo largo de escalas de millones de años. El cambio climático de ahora, se esta haciendo en una escala menor de tiempo por lo que no les da tiempo a las especies de adaptarse y por ello ocurren mortandades y, en el peor de los casos, extinciones.
Esta mortandad de arrecifes no se registró en otros países de la región caribeña, como Venezuela, México o Cuba, pero lo ocurrido en Puerto Rico es una muestra que tarde o temprano le puede ocurrir al resto de los arrecifes del resto de los países del hemisferio.
Arrecifes en peligro:
Riego ALTO: Islas de Ascensión (40 especies), Isla Oriental (33 especies), California (145 especies), Hawai (312 especies), Gran Barrera de Coral (1123 especies), Nueva Caledonia (1142 especies), Isla Lord Howe (524 especies), Australia occidental (824 especies).
Riesgo MEDIO: Mar Rojo (679 especies), Océano Índico Norte (1084 especies), Sur de Japón (1262 especies), Caribe Oriental (450 especies), Cabo Verde (51 especies).
Riesgo LEVE: Sudáfrica (572 especies), Islas Mascareñas (762 especies), Islas de la Sonda (1443 especies), Filipinas (1488 especies), Golfo de Guinea (78 especies).
Tomado: (2007, 13 de Noviembre).” La alteración de la temperatura del agua mata a los corales.”. El Nacional, Cuerpo Ciudadanos, 6. Venezuela
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