miércoles, 9 de julio de 2008

Decrecer significa preservar la Tierra (Novedoso movimiento europeo)

Vivir en una ciudad libre de humo de los vehículos y en la que todos sus habitantes se trasladen en bicicleta, ya no es una utopía.
Aunque parezca algo extraño o una experiencia que se vivía en siglos pasados, esta realidad se puede vivir desde hace varios años en Europa, específicamente en Francia, país en el cual la población entendió que hay que cuidar a La Tierra y que mientras más sencilla sea su vida cotidiana habrá menos contaminación ambiental.
Las personas de este territorio occidental abrieron su pensamiento y enmarcaron sus acciones dentro del Movimiento para el Decrecimiento, una teoría lanzada por Nicholas Georgescu Roegen y cuya filosofía se basa en romper con la adicción del productivismo.
También es llamado Decrecimiento Económico e indican que se trata de un concepto político que parte de la base de que el crecimiento económico generalizado no produce efectos positivos sobre el ser humano y el medio ambiente. Esta idea se opone al consenso político según el cual el aumento del nivel de vida es el objetivo al que debe aspirar cualquier sociedad en el siglo XXI.
Al ahondar sobre esta nueva teoría que cada día tiene más auge en países como Francia, Bélgica y Alemania, se puede comprender que lo que busca es colocar a las personas en el centro de las decisiones políticas y económicas, y no al comercio o el desarrollo como se ha venido haciendo durante los últimos años.
Estos años de desarrollo acelerado han generado una situación insostenible para La Tierra, debido al aprovechamiento indiscriminado de recursos.
Los investigadores reflejan que si todos los habitantes del planeta tuvieran el mismo nivel de vida de un europeo, se necesitarían los recursos naturales de 4 planetas, mientras que con un nivel de vida de un estadounidense se necesitarían 7 planetas.
Los económicos del decrecimiento ecológico son intelectuales prestigiosos que dicen que cuanto más se crece más se gasta y se pierde energía. La realidad es que el capitalismo y el ultraliberalismo tienen límites que vas más allá de lo físico, pues ya son biológicos y ecológicos, por eso la propuesta se basa en cambiar este paradigma, poner al hombre y sus interés en el centro de la economía, en vez del mercado y la ganancia.
El decrecimiento se consolida en tres niveles, el primero es el individual que implica una internalización de cada ser humano, después continua el colectivo y gubernamental.
El cambio climático es una realidad que ya se siente, un ejemplo es Birmania, país donde existen áreas prácticamente inhabitables.
Por lo menos en Europa se están liberando, por ello la punta del pensamiento revolucionario ya no es el socialismo, porque este se manifestó con muchos errores convirtiéndose en un productivismo de Estado.

Postulados:
Según el gran economista natural Georgescu Roegen: “la humanidad, al igual que cualquier otra forma de vida, se enfrenta a una dependencia absoluta de energía y materia que se degradan irrevocablemente… esto nos deja solamente una opción: reducir drásticamente nuestro consumo de energía y material hasta respetar los límites de la biosfera”
“Vivimos en un planeta finito y con una determinada capacidad para asimilar los procesos vitales de las especies que alberga. La civilización humana lo a puesto en jaque al aumentar la población de 600 millones a más de 6000 millones junto con un montón de residuos no biodegradables desde la adopción del capitalismo y la industrialización.”
En realidad el decrecimiento inspira a abandonar la fe en la economía del crecimiento, del progreso y del desarrollo aunque se adjetive de sostenible.

Un ejemplo:

En Francia a través de la reestructuración del sistema de transporte masivo, se desarrolla el sistema llamado Movilidad suave o mixta, en el cual las personas que viven alejadas de la ciudad se trasladan en su vehículo hasta estacionamientos ubicados fuera de la ciudad y con un mismo ticket aparcan el carro, toman un tranvía que los lleva a otros puntos lejanos de la ciudad y si necesitan trasladarse dentro de la urbe, con este mismo ticket alquilan una bicicleta para recorrer trayectos cortos.

Esta iniciativa disminuyo el número de vehículos en la ciudad y por ende el congestionamiento, nos dimos cuenta además que sacando los carros de las ciudades recuperamos el aire puro y el compartir cotidiano con nuestros semejantes.

Tomado: (2008).” Decrecer significa preservar la Tierra”. El Impulso, Cuerpo A, 10. Venezuela

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