Hay quienes se han atrevido a acusar al calentamiento global con la fuerza de esos colosos atmosféricos (huracanes). En cambio el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés), explican qué de cierto hay en una consideración de semejante magnitud: A medida que sube la temperatura se hace más fácil la evaporación de grandes masas de agua en el océano, y especialmente así ocurre en el trópico; por eso la época de tormentas es durante el verano. Añaden que las temperaturas de los océanos no es homogénea, no es igual en todos lados: La del golfo de México es mayor que la del Mar Caribe, por eso allí las tormentas cobran más fuerzas de las tormentas o los huracanes, no tienen que ver con su mecanismo de formación. El calentamiento global sólo hace que tanto los huracanes como las tormentas sean más fuertes. A medidas que se evapora más agua, porque la temperatura es más alta, el huracán se convierte en un fenómeno más fuerte.
Tempestades
Los fenómenos atmosféricos que se producen por la evaporación de masas de agua son catalogadas de distintas maneras, según su intensidad y velocidad de los vientos que la generan.
Una tormenta tropical puede convertirse en huracán, en la medida que su fuerza aumente.
La escala con que se miden los huracanes es la Zafiro-Simpson que va desde el más débil al más fuerte
Un huracán categoría 1 registra un rango de velocidad del viento de 118 a 150 Km. por hora.
La Categoría 2 va desde 151 hasta 178 km. por hora
La categoría 3 va desde los 179 km. hasta los 209 km. por hora.
La categoría 4 supera los 210 hasta los 249 km. por hora
La categoría 5 (la más fuerte), supera los 250 km. por hora y es la que produce los peores daños.
Tomado: (2008,2 Septiembre) “Cambio climático acentúa tormentas, no las provoca”. El Universal, Cuerpo 3, 5. Venezuela.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario